¿Cómo se calcula la huella de carbono?

La huella de carbono es un término que ha ganado importancia en los últimos años gracias a un mayor compromiso de las empresas con el medioambiente. ¿Cómo se mide? Te lo contamos.

El cambio climático es, hoy, una de las grandes preocupaciones de la humanidad. En la última década, las empresas han reforzado sus esfuerzos para reducir su huella de carbono, es decir, la cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) que generan. Entre los GEI, destaca el vapor de agua, el dióxido de carbono, el ozono o el metano. Reducir el impacto de los GEI es una responsabilidad y una obligación para todo tipo de compañías.

El plan de reducción de emisiones recoge los objetivos y las acciones que lleva a cabo una empresa para limitar las emisiones de GEI. Esta estrategia parte de un indicador fundamental: la huella de carbono.

La huella de carbono recoge la cantidad total de GEI que producen las diferentes actividades de una empresa.

Calcular este concepto nos permite saber qué actividades de nuestra compañía tienen un mayor impacto en el medioambiente. Por eso, constituye el primer paso para fijar unos objetivos de reducción y, a partir de ellos, plantear acciones concretas con expectativas claras y cuantificadas.

Los planes de reducción de la huella requieren un seguimiento continuo. De esta forma, es posible reaccionar ante posibles desviaciones para alcanzar los objetivos a tiempo.

¿Cómo se calcula la huella de carbono?

Para medir la emisión de gases de efecto invernadero que tiene cada actividad de la empresa se multiplica cada dato por su respectivo factor de emisiones. La fórmula es la siguiente:

Huella de carbono =∑ (Dato Actividad x Factor Emisión)

El Dato Actividad es el volumen de recursos que genera los GEI. Por ejemplo, en un sistema de calefacción, el dato de actividad sería la cantidad de gas natural que utiliza (kWh de gas natural). Hablaríamos de litros de gasolina o diésel en el caso de un coche.

El Factor Emisión es la cantidad de GEI asociados a cada Dato Actividad. Hay un factor de emisión diferente para cada tipo de actividad por país. El Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero recoge estos datos para España con periodicidad anual.

Por ejemplo, el Factor Emisión de la energía eléctrica es el valor que expresa las emisiones de CO2 asociadas a la generación de la electricidad que se consume. Estas emisiones se calculan a partir de unos factores de emisión con los que se definen las toneladas de CO2 equivalente emitidas por cada megavatio-hora (MWh) generado.

Claves para realizar una medición adecuada

Gestionar los datos de manera organizada es muy importante para calcular la huella de carbono. Te proponemos 4 claves para medir correctamente las emisiones de cada actividad de tu compañía.

1. En primer lugar, identifica qué variables de la empresa tienen impacto ambiental y con qué alcance. Así, contarás con una estructura fija todos los años, lo que facilitará la trazabilidad del dato.

2. Después, recopila la información de forma completa y detallada, asegurándote, también, de identificar los factores de emisión para el país y el periodo correspondiente.

3. Calcula por separado cada nivel de alcance de las emisiones e incluye todo el detalle disponible. El Alcance 1 comprende las emisiones directas y las que provienen de fugas de gases de combustión y refrigerantes. El Alcance 2 incluye las emisiones indirectas asociadas al uso de electricidad. Por último, las de Alcance 3 son otras emisiones indirectas: generadas por actividades relacionadas con la empresa, pero no directamente emitidas por la misma. ¿Por ejemplo? El transporte de empleados al centro laboral, los viajes de trabajo o las emisiones de terceros o proveedores.

4. En último lugar, reporta la información siguiendo las recomendaciones y estándares internacionales, como GRI (Global Reporting Initiative) o CDP (Carbon Disclosure Project). También debes tener en cuenta otras posibles demandas de información, como las del DJSI (Dow Jones Sustainability Index) y mantenerlas actualizadas.

La tecnología, una aliada de la sostenibilidad

Desarrollar un plan de reducción de la huella de carbono es casi imposible sin la ayuda de la tecnología. La automatización facilita enormemente la obtención, el tratamiento y el procesamiento de los datos. Gracias a la automatización, nos aseguramos de que los datos se calculan de forma correcta y homogénea año tras año. También garantizamos que el dato es seguro, trazable y validable por cualquier auditor, tanto externo como interno. Además, el reporte permite el análisis y comparabilidad de la huella de carbono, históricamente o con otras empresas.

Las soluciones a medida de Sygris permiten integrar datos de diferentes sistemas de forma estructurada y automatizada.

La información sobre la huella de carbono proviene de cada una de las áreas de la empresa. Por eso, es muy importante contar con un programa de gestión de datos capaz de integrarse con otros sistemas. Las compañías que manejan grandes cantidades de datos utilizan soluciones de gestión específicas, como Sygris.

Beneficios del control y reducción de la huella de carbono para las empresas

La primera ventaja de controlar y gestionar adecuadamente las emisiones siempre es ambiental. Reducir la contaminación nos beneficia a todos, como empresas y como personas. Pero, además, mejorar la huella de carbono suele ir unido una reducción del consumo.

Cumplir determinados requisitos de sostenibilidad (como pertenecer a la lista DJSI) también ayuda a atraer a inversores responsables. Un ejemplo claro de esta tendencia es Blackrock. Este fondo de inversión ha puesto el problema del cambio climático en el centro del enfoque principal de sus inversiones para el 2021, marcando una clara tendencia en el panorama de inversión a nivel mundial.

Y no solo eso, gestionar bien tu huella de carbono te permitirá mejorar la atracción de talento joven, cada vez más concienciado con el medioambiente.

Por otro lado, podrás inscribir en el Registro tu huella de carbono y tu plan de reducción de la misma y, si consigues atenuarla, recibirás un certificado y podrás usar un sello oficial.

En definitiva, la huella de carbono es un indicador fundamental para cualquier Plan de Sostenibilidad Empresarial. Pero calcularla requiere integrar grandes cantidades de datos procedentes de diferentes actividades. Los sistemas de gestión de la información, como los que construye Sygris, facilitan la medición y el seguimiento de las emisiones. Gracias a su tecnología basada en el Low Code, podrás calcular la huella de carbono de tu compañía de manera correcta y estructurada.

En Sygris contamos con soluciones Low Code a medida para gestionar la Sostenibilidad de tu empresa. Más información.

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